viernes, 6 de marzo de 2015

BARCELONA: HOGAR DULCE HOGAR...PERO SÓLO POR UN RATITO!

Como ya sabéis, la vuelta a Barcelona fue bien improvisada y de sopetón, por lo que no tuvimos tiempo de prepararnos mentalmente de que íbamos a volver a nuestro lugar y a reencontrarnos con los nuestros tras 14 meses de viaje. El motivo  de nuestra vuelta no era alegre precisamente, pero el saber que nos íbamos a reencontrar con toda la gente, hacía que tuviéramos una mezcla de sentimientos muy rara, sobre todo yo. Por un lado tristeza por la muerte de mi abuelo, un poco de rabia y culpa por no haberlo visto en el último año y no haber estado en su “despedida”; por  otro lado sentía incertidumbre por no saber cómo me iba a encontrar a mi misma de vuelta en Barcelona; y por otro lado sentía mucha alegría por saber que me iba a reencontrar con los míos… Así que todo esto me creaba nerviosismo, ansiedad y prisa por llegar lo antes posible, y pasé las 6 horas de espera del vuelo con un nudo en el estómago, intentando comer algo, vomitando, con sueño de no haber dormido nada esa noche…

Yo cogí el vuelo sola, pues cogí uno más rápido (y más caro) para llegar lo antes posible, y Jordi cogió otro vuelo más económico que aun saliendo ese mismo día, llegaba un día más tarde que el mío.  Con toda mi “rareza” emocional, en cuanto el avión despegó se me saltaron las lágrimas y me puse a llorar,  y mirando a la señora de al lado en plan “a ver si me está mirando”, veo que ella también había arrancado a llorar; así que nos pusimos a hablar la una con la otra y nos explicamos nuestras vidas y el motivo de nuestra “huída” de Chile, yo por la muerte de mi abuelo y ella y su hija (canarias) porque había dejado todo para ir a Chile a vivir con su pareja y la relación se había roto, así que se volvían a Tenerife; y yo le dije que, dentro de lo malo, volvían a su tierra, y no se puede comparar Tenerife con Santiago de Chile!!

El vuelo pasó dando algunas cabezadillas y llegué a Barcelona sobre la una del mediodía. Vinieron a recogerme mi hermana, mi cuñado y mis padres, cuanta emoción al abrazarlos!  Y en seguida me llevaron a ver mi abuela, que estaba en casa porque no había tanatorio hasta la tarde. Buuufff!!! Qué duro fue ver esa casa sin mi abuelo, y encontrarme a mi abuela tan rota de dolor…Y en ese momento me pesó mucho no haber estado este último año en la vida de mi abuelo, y no haber podido estar en su despedida; aunque me consuela saber que fue todo muy rápido, que él no sufrió y que estuvo acompañado por mi abuela, sus cuatro hijos y mi hermana en todo momento.  Estuvo consciente, así que me grabó un mensaje de voz en el que me decía que siguiera disfrutando, que a él se le había acabado ya, que me quería mucho y que me pasaba de guapa. Mi abuelo siempre había sido una persona muy muy activa, muy sociable, divertido, siempre con ganas de hacer reír a todo el mundo explicando anécdotas y chistes con su gracia andaluza. Era todo un “personaje” muy popular en todos los barrios donde ha transcurrido su vida, todo el mundo lo conocía y lo saludaba esperando soltar alguna carcajada con sus ocurrencias. Era jugador, y mal perdedor, de cartas y dominó, y su gran pasión era ir en bici y la naturaleza. Fue en bici hasta los 82 años, pero desde hacía un par de años ya no pudo ir nunca más en bici, por una caída y fuertes dolores de espalda, y esto lo fue sumiendo en la tristeza y transformándolo en una persona con cada vez más problemas de salud, menos sentido del humor y menos ganas de vivir. De hecho, él verbalizaba cada vez más seguido que tenía ganas de morirse, así que en el momento en el que se estaba yendo, volvió a brotar el José de siempre y regaló a su mujer y a sus hijos otro de sus shows llenos de chistes, lucidez y palabras de amor incondicional a la mujer con la que llevaba más de 64 años. Y me duele mucho no haber estado en esas últimas horas, pero él sabe que de corazón sí que estuve allí.
Aquí os comparto una foto de mi “yayito” guapo:



A los pocos minutos de estar allí, supe que mi vuelta había valido la pena no sólo para mí, sino también para mi madre y mi abuela que no dejaban de repetirme lo contentas que estaban y la paz que sentían al tenerme allí…Y lo que me habían echado de menos! Así que sé que mi vuelta equilibró un poquito la balanza entre la tristeza y la alegría.

De ahí fui a ver a mis otros abuelos, que también han dado algún pequeño” bajoncete”, y fuimos a casa a comer. Como os podréis imaginar, desde el primer día ya habían llenado la nevera con mis platos preferidos y el mejor embutido, cosa que evidentemente también hacían los padres de Jordi y todo el mundo que nos invitaba a comer o a cenar, y navidades de por medio, así que por poco no nos fuimos rodando a proseguir el viaje!!
Por la tarde fue la hora del tanatorio, y fue muy fuerte la sensación al entrar a aquella sala donde estaba mi abuelo expuesto en una urna de cristal… Su expresión era de descanso, pero fue muy extraño verlo ahí metido, maquillado, con flores alrededor, mi abuela allí sentada al lado de él sin querer separarse ni un minuto… No sé cómo explicarlo, pero se me hizo muy evidente la manera tan absurda y tan poco consciente de entender la muerte que tenemos en nuestra cultura. Y el negocio que gira entorno a esto me parece indignante. No me extenderé mucho con esto porque es un tema que me dio bastante para reflexionar, pero sin querer en este viaje se nos han abierto mucho las ideas respecto a este tema, sobre todo después de ver cómo tratan este tema en otras culturas. Hemos presenciado crematorios en el Ganges (India), hemos entendido de cabo a rabo el proceso budista a través del fallecimiento de nuestro compañero Bocha, y hemos investigado bastante en los funerales de Tana Toraja, Indonesia, donde son protestantes-animistas.  Si algo coincide en todos ellos, es que son países donde la muerte se mira de cara. Me explico. Desde que alguien fallece, son los familiares los que se encargan de todo: de velarlo en casa, de entender que el fallecido “se ponga feo” sin necesidad de maquillarlo ni tenerlo en una nevera, de tocarlo y abrazarlo si lo necesitan (y no tenerlo en una urna de cristal), de cargarlo a hombros para los traslados y de enterrarlo o incinerarlo al aire libre ellos mismos (en lugares autorizados). Y esto es como lo estáis oyendo, están presentes durante el proceso en el que el cuerpo físico pasa a ser cenizas, y las cenizas ya sólo son cenizas y las dejan reposar y formar parte de la naturaleza de nuevo, ya que es lo que somos. Todo esto da una unión familiar, un respeto total por el fallecido y por cómo la familia quiera vivir este paso, y les ayuda a entender que el fallecido ya se ha ido, ya que viven todo el proceso ante sus ojos y en sus manos.  En cambio, en nuestra cultura, el proceso es el siguiente (siempre hablando bajo mi punto de vista): se lo llevan de la habitación del hospital (en la mayoría de los casos), mandan a la familia para casa y con un poco de suerte al día siguiente está en el tanatorio; nadie sabe cómo llega hasta allí pero el caso es que cuando llega la familia se lo encuentra  en una caja de madera llena de telas blancas que es carísima y que a todos se nos hace extraña y fea,  vestido con otra ropa a la que llevaba y maquillado (a veces no parece ni la misma persona), y en una urna de cristal para mantenerlo frío. Lo dejan un par de días allí donde los conocidos vienen a darle el “último adiós” o a apoyar a la familia, de repente viene un encargado y te dice que os quedan 5 minutos para que se lo lleven a la misa, a los 5 minutos la caja con el fallecido desaparece de la urna de cristal, los familiares van a la capilla y se vuelven a encontrar allí la caja. Habla un cura sobre pasajes de la biblia que a la mayoría hoy en día nos suenan a chino, y cuando algún familiar quiere dedicarle la lectura de algo que ha escrito con todo su cariño, el cura te dice que rapidito porque detrás viene otra misa de otro fallecido. De ahí lo meten en un coche y vuelve a aparecer o en el cementerio o en un edifico donde los incineran. Si este es el caso, te dan un papelito con un número de registro y te dicen que vuelvas mañana; mañana vuelves y te dan la urna con las cenizas. Muy frío, no creéis?? Si desde pequeños nos hablaran sobre la muerte y nos dejaran estar presentes en este otro paso de la vida, sería mucho más natural, bonito y respetuoso que todo esto que hacen y deciden personas ajenas lo pudiera hacer y decidir la familia con todo el amor y el respeto por la voluntad del fallecido.

En mi caso, lo del tanatorio fue una experiencia muy rara también, ya que fue el lugar de reencuentro con toda mi familia (materna y paterna) y con los amigos más allegados (y que llegaron a saber que yo estaba aquí, ya que no comuniqué a nadie mi vuelta); por lo que habían abrazos y llantos tanto de pena como de alegría, así que supongo que las personas que estaban en otros velatorios y nos veían no debían entender nada. Fueron muchas emociones, muchísimos reencuentros y caras de golpe, la sensación de tener muchas conversaciones a medias, ya que todo el mundo tenía ganas de que contara muchas cosas y cuando estaba en una conversación, llegaba alguien nuevo por lo que paraba y empezaba otra conversación…  Y yo con dos noches en el cuerpo sin casi dormir… Creo que tardé días en recordar todas las caras que había visto y la gente con la que me había reencontrado.

Después empezó la vuelta a la normalidad, y lo que más me chocó, es que todo estaba tal cual lo dejé: mi barrio, la casa de mis padres, mi coche, mi armario lleno de ropa (no recordaba que se podía tener tanta ropa!!), mi calzado (esto de la ropa y el calzado es muy curioso porque muchos artículos se habían borrado de mi mente para siempre y fue como tener ropa, bambas y botas nuevas), y la mayoría de los amigos. La mayoría siguen  igual: con el mismo trabajo, la misma casa, la misma rutina, siguen en el mismo bar, y hasta bebiendo lo mismo de siempre!! Por todo esto, había momentos en los que me parecía que no me había ido, que lo del viaje había sido “otro yo” o una “vida paralela”… Y entonces de repente se me pasaba por mi mente un tren a toda velocidad lleno de diferentes olores, cientos de paisajes,  miles de caras nuevas,  millones de sensaciones…Y me cogía como una especie de vértigo (emocional), un retortijón de estómago. Veía que mi vida había dado un salto tan grande, he conocido tantas personas, tantas culturas,  tantas maneras de vivir,  mi mente se ha abierto tanto a otras ideologías, que no sabía si iba a poder asimilarlo todo, y lo mejor: aplicarlo a mi vida en Barcelona.  Aunque por otro lado, también se hacía raro el pensar que tampoco tocaba eso ahora, que el viaje debía continuar tarde o temprano, así que no se podía dar por acabado.

Jordi llegó al día siguiente, aunque no lo vi hasta días más tarde, puesto que los dos teníamos muchos reencuentros por delante y encima ninguno de los dos teníamos teléfono móvil, así que sólo nos encontrábamos como antiguamente, cuando llamabas a casa de alguien y daba la casualidad de que estaba allí. Pero cuando nos reencontramos los dos después de varios días, de tantas emociones y reencuentros, y después de 14 meses 24 horas juntos y vagando por el mundo, nos abrazamos y dijimos “CASA!!!”…Volver a estar juntos fue la sensación más parecida a estar en casa…No sé si entiende o ya son locuras que sólo entendemos nosotros dos. Y por cierto, esto es una de las cosas positivas de hacer un viaje así en pareja, que a la vuelta al menos tienes a alguien con quien compartir lo que estás pasando y sintiendo,  y te puede entender.

Jordi no dijo a nadie de que volvía, y su familia no sabía nada sobre el fallecimiento de mi abuelo, así que fue una gran sorpresa para ellos…IMAGINAOS TENER UNA APARICIÓN COMO POR ARTE DE MAGIA DE UN SER QUERIDO SOBRE EL QUE PENSÁIS QUE ESTÁ EN LA OTRA PUNTA DEL MUNDO!! Lo primero que hizo fue ir a ver a su abuela, sobre la que él había estado un poco preocupado durante el viaje porque había empezado a tener algunas pérdidas de memoria; pero se acordó de él perfectamente y se puso muy contenta, aunque casi acaba con algún hueso roto debido a que Jordi le pegó un abrazo que la levantó del suelo y la hizo girar en volandas. La abuela hizo de compinche y llamó a casa de los padres de Jordi para ver si había alguien, ya que Jordi no tenía llaves. Estaban sus padres trabajando pero su hermana estaba en casa; así que de  ahí  fue a su casa, sorprendió a su hermana y prepararon la sorpresa para la madre:  la siguiente en llegar a casa.  Cuando llegó su madre, la hermana le dijo a su madre que había aprendido un truco de magia que le recordaba mucho a Jordi, y le pidió que cerrara los ojos un momento para prepararlo, entonces Jordi se colocó a un palmo de la cara de su madre, y cuando la madre abrió los ojos casi se cayó de espaldas!! Y entre los 3 prepararon la sorpresa para el padre y lo esperaron en un bar, Jordi escondido. La hermana le dijo lo mismo al padre y le dijo que ella le tenía que tapar los ojos; en el momento en el que ella se puso detrás del padre para taparle los ojos, fue Jordi el que le tapó los ojos y la hermana se sentó en su silla. Cuando le destapó los ojos al padre, no podía entender quién le había estado tapando los ojos si su hija y su mujer estaban sentadas enfrente de él, entonces se giró y ya os podéis imaginar la sorpresa!! Y así le hizo a varios amigos, ya que nadie sabía de su llegada.

Yo también pude hacer esto en el cole donde yo trabajaba, ya que ninguna de mis compañeras sabía de mi llegada. Con algunas que me escribí esos días yo les ponía “besos desde Chile”, y de repente me presenté allí un día mientras estaban todos juntos en la hora de la comida, aparecí al lado de la mesa gritando “estoy aquí!!”, volaron algunos cubiertos, Laia casi se cae de la silla,  a Bea se le giró de golpe el bebé que llevaba en su panza (lo siento!)…Y hubieron muchos abrazos y algunas lágrimas de emoción.  Después fui también de sorpresa a ver al grupo que dejé cuando empecé el viaje, que los dejé a finales de P-3 y ahora están en P-5, así que los vi enormes. Se quedaron petrificados, muy tímidos al principio, se miraban entre ellos y se reían tapándose la boca con sus manitas. Entonces su tutora les dijo que se podían levantar para abrazarme y así ya nos empezamos a abrazar y ya no había quien los hiciera callar explicándome todo lo que les había pasado en ese tiempo. Algunos me preguntaban sobre el viaje, sobre todo si me lo había pasado bien, cosas sobre animales, y luego llegó la sinceridad en boca de Julen, como no podía ser de otra manera, diciéndome: “Noelia, estás más gordita”. Y la verdad que esto es algo que todo el mundo ha podido comprobar y nuestros padres se han quedado bien tranquilos: está claro que hambre no hemos pasado. 

Después visité a otros grupos que he tenido, me reencontré con  padres de mis alumnos en la salida, y fue muy emotivo y gratificante ver que todos me recordaban con tanto cariño y añoranza, preguntándome si me iba a quedar ya en el cole. La verdad más sincera, aunque a algunos les cueste creer, es que tanto Jordi como yo lo que más hemos añorado en este viaje es nuestro trabajo; así que por lo que más ganas tenemos de acabar definitivamente el viaje es por volver a hacer nuestra pasión, que por suerte es nuestro trabajo. Y ojalá pueda ser volviendo al colegio Gavà Mar!!! También aproveché mi estancia en Barcelona para ir algunos días a echar un cable en el cole y para apuntarme a la cena navideña!!



Y Jordi incluso aprovechó para hacer tres  bolos, aunque no pudo aceptar todos los que le salieron porque no tenía el material a punto y tenía que desmontar toda su habitación, que está en modo “trastero” para encontrarlo todo. Uno de estos bolos fue haciendo de page real en mi cole, y otro de los bolos fue haciendo magia de cerca en una boda de unos familiares de su amigo David, el que vino a visitarle cuando estábamos en Bali:





Otro de los reencuentros sorpresa, es una historia bien curiosa: fue con Erika e Iván, una pareja que son amigos de dos amigas mías que estaban preparando su vuelta al mundo. Mis amigas les dieron nuestro email y hemos estado durante un tiempo en contacto continuo vía email echándoles un cable con algunas dudas sobre los preparativos. En uno de los días en que estábamos en Barcelona, hicieron su fiesta de despedida porque iniciaban ya su gran aventura, y ellos pensaban que nosotros seguíamos viajando por Chile y que en poco tiempo haríamos lo posible por encontrarnos en algún país de Sudamérica. Llegamos después de la cena, así que les vendaron los ojos y nos pusieron delante de ellos y debían adivinar quienes somos. Ellos nos tenían muy vistos, pero solo a través de este blog, nunca nos habíamos encontrado en persona. Así que era imposible que lo adivinaran, les destaparon los ojos y no daban crédito: “Pero qué hacéis aquí??!!!” . Nunca hubiéramos dicho que nos conoceríamos en Barcelona, pero allí estábamos, y nos quedamos de fiesta con ellos, sus amigos y mis amigas Irene e Inma y sus parejas. Estuvo muy bien por volver a vivir la Barcelona nocturna, pero nos vimos un poco perdidos porque habíamos perdido mucho la tolerancia al alcohol, porque nos parecía que todo iba muy rápido, que había muchos estímulos, que pasaban muchas cosas a la vez…Y nosotros veníamos un poco como "un cateto en la ciudad". Por cierto, os enlazo aquí su blog, harán una ruta parecida a la nuestra pero en sentido opuesto, y su blog es muy profesional y ameno!!: http://viviendoporelmundo.com/  



Y el último reencuentro sorpresa que también me hizo mucha ilusión fue con mi casi hermano mayor, Joan. Él y su pareja habían sido padres hacía cuatro meses, y ha sido una de las cosas que han pasado durante el viaje que más me han dolido perderme, la llegada al mundo de esta bebita que es mi casi-sobrina. Fui a sorprenderlo a su trabajo, pero su madre me dijo que se había puesto enfermo durante el día y que estaba en casa de sus padres,  así que me llevó hasta allí. Cuando abrió la puerta, estaba dormido y sudando fiebre, así que todo confundido se pensó que yo era el médico a domicilio o algo así, y cuando reaccionó me dijo: “Noe???!! Qué haces aquí?” No lo dudó ni un minuto, se tomó una pastilla, se duchó y me llevó hasta su casa para que conociera a Danna, con lo que había soñado yo en este viaje con cogerla y abrazarla!! Y Danna me recibió con una sonrisa de oreja a oreja y con toda su dulzura…Y la fui a visitar todas las veces que pude durante mi estancia en Barcelona:


Y esto fue otra cosa que me dediqué a hacer durante la estancia en Barcelona, ir a conocer todos los bebés que habían nacido mientras yo estaba fuera…Parece que se hubieran puesto de acuerdo!! Antes de irme sólo tenía a un amigo que hubiera sido padre, y mientras estaba fuera habían nacido 5 bebés y otro que nació mientras estábamos allí. Y qué bonito ha sido ver a mis amigos y a mi prima entrando en esta nueva fase de la vida: la paternidad/  maternidad; eso sí que es un viaje de por vida!!

Otra cosa que nos impactó fue ver TAN BONITA nuestra tierra, y lo bien que se vive allí… SÍ, aunque os parezca mentira, cuantos más sitios vemos, más valoramos lo bien que se vive, al menos, en Catalunya: comida exquisita, buen clima, mar, montaña, playas preciosas, y buen nivel y estilo de vida. Parecíamos el emoticono este que tiene dos corazones por ojos mientras paseábamos por Barcelona, por Gavà mar o por cualquier parte. Y aquí van unas fotos de la preciosa playa de gavà mar y de los futuristas y coloridos atardeceres que se ven desde el balcón de casa de mis padres, de los más alucinantes que he visto en todo el mundo:









Los días iban pasando y cada día nos planteábamos lo mismo: cuándo nos vamos? Por dónde seguimos? Argentina? Uruguay? Pero como os podréis imaginar, sobre todo las familias, presionaron un poquito para que pasáramos las navidades  allí, “ya que estáis aquí…dos navidades fuera son demasiado!”  AAaaiiixxxx, familias mediterráneas: siempre tirando de los hijos para casa!! Así que al final vimos que el tiempo estaba pasando demasiado rápido, que aún no habíamos tenido tiempo de ver a todos los que queríamos ver, que yo quería pasar más tiempo haciendo compañía a mi abuela ahora que estaba solita, y que la navidad también nos gusta pasarla en familia, así que decidimos quedarnos y compramos un billete para el día 2 de enero, destino Uruguay.


Aprovechando a dormir con mi iaia, hablar de todo y comer sus fabulosas croquetas!!

Así que tuvimos muchas comidas y cenas familiares, nos dimos los regalitos de navidad y nos cayeron también los de la navidad pasada,  y también comidas y fiestas con amigos… Pero sobre todo COMER, COMER, COMER, COMER, COMER…

Cenitas y fiestas con amigos:









 La pata de jamón que no falte en ninguna mesa de nuestro país!!

 Noche de sofá y natillas de chocolate con mi sister, cómo nos gustan!! Y que sean Danone, que si no...

Cenitas navideñas y platos suculentos:












Noche de cena y bailoteo en el fin de año con mi extensísima familia paterna hasta las 5 de la madrugada!!





Y así pasó un mes y medio en Barcelona, como quien no quiere la cosa… Lo más positivo que encontré en mi al volver a casa después de 14 meses fuera, fue que me sentía con mucho más autoconocimiento de mi misma, más apertura mental y sobre todo, con mucho espacio mental. El hecho de haber estado tanto tiempo sin obligaciones, sin responsabilidades, sin prisas, me había dejado mucha serenidad y mucho espacio mental; y lo más negativo que he encontrado es que en seguida ya estaba metida en la vorágine barcelonina: muchas citas, muchos sitios a donde ir en un mismo día, muchas cosas a las que atender, acordarme de muchas cosas, y esto hacía que acabara corriendo de aquí para allá y estresada como si no hubiera mañana. Así que a la vuelta definitiva he de encontrar alguna manera de no perturbar el estado de paz con el que llegue y no meterme en esa locura estresante de las prisas.

Bueno amigos y familiares, sólo deciros que nos encantó hacer esta visita, que también os añorábamos a todos (no sólo a la comida), y que nos sirvió para reafirmar que ese es nuestro sitio y vosotros sois nuestra “gente”. Os queremos mucho!!!



Ah!! Y no os perdáis el próximo capítulo: reencuentro con la familia de Bocha pero con sorpresa… Mi madre dejará de ser PAQUI para ser la BACK-PAQUI!! Sí, sí!! Se viene con nosotros a hacer de mochilera por 33 días ni más ni menos!! No os lo perdáis!
 



3 comentarios:

  1. Que bien me lo paso leyendo vuestras aventuras, no olvidaros de todos los buenos momentos, como A tu abuelo Noe le ayudó a ser y hacer felices a los que le conocieron. Ya ves lo que pasa con el tiempo y dentro de unos años la memoria os recordará lo felices que sois lo bonitos que seréis siempre juntos, A vivir que son....

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  2. Hola Federic! Me alegro que nuestras aventuras te den momentos divertidos. Muchas gracias por tus sabios comentarios, el que nos has puesto en el facebook también me ha conmovido; se nota que habla la voz de la experiencia, jeje. Una abraçada!!

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  3. Chicos en esta entrada ya si que me quedo sin palabras...cuantas emociones vividas en tan poco tiempo!!! yo aun no lo he asimilado...cuanta alegría y tristeza a la vez después de 14 meses sin veros ... mi yayito nos deja y vosotros regresáis... como nos ayudo tu vuelta Noe en esos duros momentos !!! que bonita la entrada y que bien lo explicas todo!!!! SOIS GRANDES !!!
    seguir disfrutando a tope guapos!!! y cuidadin con la siguiente entrada eh!!! BESOS!

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